martes
Orgullo, café, niebla y ciudades
sábado
Amor y paz

En el la azotea de la residencia donde vivo pone “LOVE” escrito con letras gigantes, y la “o” es un símbolo de la paz. El edificio es muy bonito y además está en primera línea de playa pero la fachada lleva varios meses cubierta de andamios y además a mi me ha tocado una habitación que da al callejón trasero. En este lado hay algún bar y las noches son bastante ruidosas pero los demás edificios son bajos así que tiene mucha luz. Algunas tardes un chico se instala con su portátil en el callejón supongo que para utilizar la conexión a Internet. Cuando hace sol se apoya en una pared azul y dan ganas de salir y hacer lo mismo en vez de estar encerrado en la habitación. Cuando llueve se refugia en una esquina con su paraguas y dan ganas de meterse en la cama y no salir nunca.
miércoles
Videoclip
Baila en la calle, no en tu casa
Mobile Clubbing establece lugar, fecha y hora en su página web para que personas anónimas se reúnan a bailar al son de su música preferida con su reproductor de mp3. El resultado es que un grupo de gente se pone a bailar de manera aparentemente espontánea en un lugar público para pasmo de viandantes no informados. Para los que participan la sensación es paradójica al sentirse por un lado integrados en el grupo, y a la vez aislados por su propia música. Hoy hay un Mobile Clubbing que, en homenaje a Peter, Paul and Mary, ocurre simultáneamente a las afueras de las iglesias de San Pedro, San Pablo y Santa María de tres ciudades diferentes. Yo estoy en una de ellas así que me uno a la fiesta.
La fábrica
Mi primera actividad por aquí consiste en visitar “La route blanche”, una instalación de Dominique de Beir en
Vamos a la playa
Se me ha acabado el tiempo aquí en la capital y tengo que ir a pasar las últimas cuatro semanas a una ciudad costera del sur. La verdad es que me da bastante pena irme porque había tenido mucha suerte con la gente de la casa y al haber encontrado amigos, pero es lo que toca así que no queda más remedio. La buena noticia es que he conseguido una habitación en una residencia de la universidad en primera línea de playa.
Eres tú el hombre-lobo?
Voy a cenar con mis compañeros de trabajo a casa de una de ellas. Basándome en éxitos anteriores hago gazpacho pero esta vez no le gusta a nadie. La cena pasa de forma anodina entre crepes y ensaladas y llegamos al momento álgido de la noche que consiste en jugar a “Are you a Werewolf?” Al parecer el juego se origina en Rusia en los años ochenta bajo el nombre de “Mafia”, pero nosotros jugamos a una versión diferente que aparece en los noventa con temática fantástica, que a mi la verdad es que me gusta más. A mi me toca varias veces ser hombre-lobo y paso muchos nervios cuando me acusan de serlo, pero al final me salgo con la mía y acabo matando a todos los campesinos. La próxima vez que hagan un esfuerzo por beberse el gazpacho…